Es un sitio arqueológico precolombino que funcionaba como un observatorio astronómico para la cultura Muisca. Es famoso por sus grandes columnas de piedra en forma fálica que representan la fertilidad y por su alineación para marcar los solsticios y equinoccios.
Este sitio, conocido oficialmente como Parque Arqueológico de Monquirá, tiene más de 2.000 años de antigüedad. El complejo principal consta de dos filas paralelas de columnas cilíndricas enterradas que los indígenas utilizaban para determinar los solsticios y equinoccios mediante la proyección de sombras, estableciendo así los ciclos de siembra. Además del observatorio, el lugar alberga decenas de estelas de piedra en forma fálica y una tumba megalítica. Fue nombrado “El Infiernito” por los españoles debido a que los rituales de fertilidad y las formas de las piedras eran considerados paganos y contrarios a sus creencias religiosas.